lunes 16 de marzo de 2009
noche temprano
llegué a mi casa creyendo que eran alrededor de las ocho y media de la noche. el cielo estaba casi negro y corría un poco de fresco. pensé que me había demorado con las compras. pero me equivoqué. no me había distraído de más en ningún negocio. el único reloj de la casa, el de la pieza, el despertador, marcaba las siete y media. exactamente una hora menos de la que yo sentía como la hora, exactamente la hora en que suelo llegar del trabajo si no se me da por caminar husmeando el barrio. me puse triste. otra vez la noche empezaba antes. me dio más frío. otra vez la noche empezaba antes. me acordé del invierno pasado, de lo que lloré el invierno pasado. y no tuve fuerzas para imaginar que a lo mejor este invierno es diferente. otra vez la noche empezaba antes.
no funcionó
concluyó sin éxito la etapa martini.
tomé uno solo. y encima después de tomarlo
me enchufé un fernet.
fue como querer reemplazar el jean más fiel que tenés,
el que te va cómodo pero además te hace lindas cachas
por un tiro bajo de vitamina que, aunque glamoroso,
te cuesta un huevo y te comprime hasta la asfixia
pd. creo que el color de pelo fue determinante para el fracaso
tomé uno solo. y encima después de tomarlo
me enchufé un fernet.
fue como querer reemplazar el jean más fiel que tenés,
el que te va cómodo pero además te hace lindas cachas
por un tiro bajo de vitamina que, aunque glamoroso,
te cuesta un huevo y te comprime hasta la asfixia
pd. creo que el color de pelo fue determinante para el fracaso
jueves 20 de noviembre de 2008
el color de noviembre
cuando el jacarandá florece
parece quedarse sin hojas.
de golpe se vuelve un árbol
solo de flores pequeñas,
y un árbol lila en la ciudad.
parece quedarse sin hojas.
de golpe se vuelve un árbol
solo de flores pequeñas,
y un árbol lila en la ciudad.
viernes 24 de octubre de 2008
dry
comienza la etapa martini,
digan lo que quieran,
no me podrán detener.
pd. no me voy a teñir de rubio
digan lo que quieran,
no me podrán detener.
pd. no me voy a teñir de rubio
sábado 2 de agosto de 2008
lunes 14 de julio de 2008
¡Basta de soledad!
Como este post se titulaba el volante que con vehemencia, casi imponiéndomelo con el cuerpo, un fulano me entregó en la esquina de salguero y santa fe. Luego de esa enfática declaración desesperada, el volante seguía diciendo: “todos los sábados y domingos a las 18 nos juntamos para combatir la soledad, compartir experiencias, dar puntos de vistas, hacer amigos y amigas. Hablamos de amor, de amistad, de nuestros vínculos y además jugamos”. Cerraba la invitación a participar de las jornadas de autosuperación y canto a la vida el nombre y el teléfono de un psicólogo. Cuando terminé de leer el folleto por un segundo pensé en cómo se estaría viendo mi cara, en si venía caminando derecha o encorvada, en qué hubiese pasado si alguien de cualquier edad y sexo hubiera estado conmigo, pero fue un segundo, o dos tal vez. Enseguida quise deshacerme del papelito soso y las preguntas sosas y sonsas como él que se me ocurrieron; tuve el impulso de tirarlo al piso en un acto desinteresado que borrara el hecho de haber sido elegida como una más de sus destinatarias, pero no lo hice porque lo prohíbe la ley.
martes 20 de mayo de 2008
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